Comentarios El Libro

«EL LIBRO»

 

PRÓLOGO

«Te hablo a ti, aquel que es mi otra parte, el que me complementa. Has llegado  a mí a través de la letra, ahora has de ir por lo que me pertenece y dejarlo una vez  más en la que es mi mano. Estaré con otro rostro y otro será mi nombre, otra mi  conciencia, mas mi alma te reconocerá”.

La autora nos habla de esta manera, cual maga que ha creado historias en  espacios-tiempos diversos, aventurándose en la concatenación y combinación de  distintos mundos que se  entrelazan, superponen, complementan y ayudan, para  finalmente unirse en un abrazo Cósmico.

Einstein nos dice «El tiempo en general no es lo que parece. No se mueve  solo en una dirección, y el futuro existe simultáneamente con el pasado»

En este libro de resonancias y vibraciones convergidas hacia un punto común,  vivacidad e ingenio por decir lo menos, podemos vivenciar experiencias  espirituales y místicas, trasluciéndose hermosamente la filosofía de la autora,  quien maneja el tiempo de manera única, recordándonos que éste es uno solo o  que tal vez no existe, e instalándonos en diferentes realidades que nos atrapan.

Viaje, vértigo y por sobre todo mucha entretención, hacen de éste, «El Libro»,  una novela que por momentos análoga la experiencia del lector con la de los  protagonistas, produciéndose una misteriosa y extraña simbiosis entre ambos.

Amigos, he aquí un libro ingenioso y lleno de pasión, múltiples sorpresas y  de reflexión, abriendo la mente y el corazón de quien tiene la suerte de encontrarse  con él.

Marina Germaïn

COMENTARIOS “El Libro”, según Manuel Jofré

El libro, de Patricia Gómez según el Décano y escritor , Manuel Jofré

No voy a hablar de la autora de esta novela, cuya mano y ojo se ve en la escritura misma. Ni siquiera voy a hablar de la novela misma, sino que de lo único que puedo relatar: mi lectura de la novela.

Con ello quiero decir que, como muchos personajes de esta novela, hablaré de ella, sin referirme completamente a la revelación de sus mecanismos internos, pero debo, sin duda alguna, mencionar algunos dispositivos que han dejado una huella en mí cuando leía estas páginas.
Qué  es una novela. Una novela es un género que actúa sobre los otros, que no ha sido canonizado todavía, que tiene múltiples formas. Una novela es de una arquitectónica compleja, que explora para descubrir y para proponer. Es una búsqueda de valores absolutos en un mundo degradado, tarea que tienen tanto los personajes como los lectores.

El género de esta novela. Primero, es una novela esotérica en un sentido amplio de la expresión. Habla de realidades ocultas, de fenómenos poco frecuentes, de eventos que van más allá de la experiencia cotidiana, donde las coordenadas del tiempo y del espacio se pierden.

La forma de la novela
El montaje. Esta novela tiene un montaje de tiempos, de espacios y de historias. Una primera historia, básicamente entre los malakíes y los urdos, en Europa Central, hacia el año 1200 de nuestra era, y una segunda historia, entre Helena y Hernán, en el Chile de comienzos del siglo XX. Hay una tercera historia, muy menor, y que ratifica las dos primeros, en el Epílogo, posiblemente localizada en el tiempo presente.

Los diferentes XXX capítulos entrecruzan estas historias y gradualmente los personajes van alcanzando a transitar de un tiempo y de un espacio al otro.

El conflicto maniqueista. Hay dos sectores de personajes en la historia que la obra presenta. Aquellos que pertenecen al sector del mal, de la sombra y aquellos que pertenecen al sector del bien, de la luz. Pero también hay personajes que cruzan desde la maldad hacia la bondad y personajes que transitan de la oscuridad hacia la luminosidad.

Novela de amor. La novela cuenta dos historias de amor que son una sola historia en verdad, que acontece en el pasado, en el presente y en el futuro. Las relaciones entre lo masculino y lo femenino son principales y también lo es cómo estos dos principios se hacen uno en lo central de las aventuras de la novela. De alguna manera se desprende que el amor vence incluso más allá de la muerte, aunque el mal pueda asesinar a uno de los amados.

Novela de iniciación. Esta es una novela de aprendizaje o iniciación en un sentido no tradicional de la expresión. Los personajes van aprendiendo acerca de su propia identidad, de sus cualidades y su verdadero ser en el mundo a medida que las anécdotas o episodios de los cuales forman parte se van desenvolviendo.

Novela de aventuras. Novela de acción, de acontecimientos, de eventos que se suceden unos tras otros. Los encadenamientos de los hechos entre sí son decisivos para la conformación de la historia y para la gran argumentación o tesis que la novela toda sostiene.

Novela de fantasía. Esta es una novela donde los límites de la realidad tal como la conocemos hoy día, en su funcionamiento físico, son traspasados, y en ese sentido, por ejemplo, al conocer un personaje los pensamientos de otro, o al pasar un personaje de un tiempo a otro, se producen hechos fantásticos. La fantasía es la ley que rige el mundo creado.

Novela de misterio. Como no todas las claves del mundo están completamente expuestas desde el inicio, y como hay objetos, personas o hechos cuya relevancia no está del todo clara, es que está novela contiene varios misterios que van develándose gradualmente. El misterio tiene que ver con objetos buscados, como por ejemplo, un libro, o con objetos encontrados, regalados, o sellados que tendrán una función resolutiva más adelante. Así mismo, los personajes también representan misterios en cuanto son evoluciones hacia el bien o hacia el mal y por tanto no es posible predecir sus transformaciones o futuras respuestas.

Novela femenina. Las mujeres juegan un rol decisivo en este mundo, en todas las historias, como una contraparte balanceada con respecto al sector de los seres masculinos. Poseen claves que los hombres no tienen y completan al sujeto masculino en el más amplio sentido de la expresión. Son las heroínas.

El libro
El libro en el libro o la novela en la novela. Un antiguo recurso literario, el de la literatura en la literatura, ha sido puesto en ejecución aquí. La variación asume la forma del libro en el libro. Helena busca un libro, hasta que lo encuentra, y lo que empieza a leer es la historia de sí misma en otra época. Se trata de la novela en la novela. Vida y escritura se ven ligadas y replicadas a lo largo de esta novela. Así, para saber el resultado del presente y cómo acontecerá el amor entre dos personas, hay que leer la historia de las vidas previas para enterarse de lo que lo le sucederá a uno u otra. Eso es también parte de la novela de fantasía.

Especularidad. Aquí, una historia del presente es un reflejo de una historia del pasado y también a la inversa. Las historias son espejos entre sí. Los episodios son reflexiones a lo largo del tiempo. La vida es un espectáculo, un espejo, el cual admirar, para entenderla. Así mismo, unos personajes son espejos de otros, ya sea reflejando similitud o mostrando distorsiones u oposiciones, entre ellos.

Puesta en abismo. Este concepto desarrollado en Francia significa que una historia mira a otra historia, la cual a su vez mira a otra historia y así sucesivamente. Se van alejando unas con respecto a otras, a veces reiterando el mismo sentido, otras veces en oposición. Pero también se van acercando, entendiéndose entre sí. Eso sucede en el tiempo pero también en el espacio.

El narrador. Quien narra la historia es un sujeto poderoso, que conoce el pasado y el presente y puede leer las conciencias de los personajes, entendiendo además las significaciones más profundas de los hechos acaecidos. El narrador tiene mucho poder por su conocimiento. Maneja las historias y tiene una visión macro de todo, lo cual le confiere un gran poder. El narrador es un macro sujeto de gran poder para organizador, comprender y articular epistemológicamente el mundo. Un dador de sentido, un chamán.

La comprensión
El contexto. No es posible entender un texto o discurso si no se considera su contexto. Umberto Eco considera esta la primera ley de la semiótica. Esta es una novela chilena de comienzos de la segunda década del siglo XXI. Chile y su historia no está ausente de esta novela de múltiples maneras, ya sea bajo el tema de la identidad, la idea de la búsqueda, el tópico de la satisfacción personal.

La violencia. Chile es y ha sido un país violento y esta novela presenta un mundo hostil, escindido, guerrero, en conflicto. El centro de la narración es una guerra que afecta a todos los personajes, sin excepción.

La lucha de dos culturas. El mundo de la novela está dividido en dos frentes, que luchan enconadamente entre sí. Buenos y malos se enfrentan a cada momento. Dos culturas diversas, donde la paz y la guerra, el amor y la muerte, tienen distintas significaciones, se oponen e interactúan entre sí. Eso también tiene que ver con nuestro país.

El avance de la mujer. Nuestra época es una en la cual la mujer ha ido ocupando más y más espacios sociales y culturales. Lo mismo acontece en esta novela donde la protagonista es una heroína y se propone además que eso ha ocurrido a lo largo de la historia humana, donde las mujeres son a la vez un eslabón de continuidad y un recurso de re-creación y renovación.

La tortura. Como en Chile y América Latina, hay en esta novela escenas de violencia y destrucción. Una de las más fuertes tiene que ver con la tortura de una mujer, hasta llevarla a la muerte. Esta experiencia novelesca también nos ha marcado como país y es parte del contexto. Aquí chocan las fuerzas del bien con las fuerzas del mal.

El mundo
El mundo polarizado. Todo el espacio está lanzado hacia los extremos en esta novela. Hay una tensión constante entre una historia y otra. Esto acontece entre pueblos, entre culturas, y entre hombres y mujeres. La tensión es el rasgo que caracteriza a esta novela. Esta tensión dramática convierte la novela en un thriller.

Gradualidad de la trama. Esta novela tiene una estructura in crescendo en que la acumulación de tensión y conflictos que luchan por resolverse se va incrementando gradualmente. Esto tiene que ver con el enfrentamiento de dos sectores en el interior de las historias que se replican entre sí.

El tema del doble. Los reflejos de unos personajes en otros, ya sean femeninos o masculinos, produce un efecto de doble, lo que es muy frecuente en la literatura, como tema organizador de la significación. Los personajes se estructuran en parejas o dobles y desde allí adquieren sentido.

La identidad. La búsqueda de la identidad propia o del sentido más íntimo del sujeto es un tema que está presente en varios personajes y que provoca, incluso, transformaciones en varios de ellos. La identidad no es aquí algo conseguido sino que algo que está en proceso de llegar a ser. No hay una identidad permanente sino que todo está en cambio incesante.

El concepto de tiempo. El concepto de tiempo determina fundamentalmente las historias que se narran y el sentido de ellas. El tiempo es aquí un tema complejo. El tiempo es asimilable al espacio, se puede transitar por él, ir y volver, de un tiempo a otro, a veces casi materialmente. El tiempo en esta novela ha dejado de ser un obstáculo y es más bien un puente o un túnel que conecta experiencias paralelas.

La idea de persona. El tiempo, dada su importancia como factor conformador de las personas y las historias, modela al sujeto. La persona tiene réplicas en el pasado o en el futuro, las cuales debe considerar, para poder entender y desarrollar sus acciones. El mundo es así una red de tiempos y espacios interconectados. El tiempo es un rizoma que se abre a otro rizoma que es el espacio. Núcleos matrices donde la distinción es imposible.

El amor. El amor entre lo femenino y lo masculino es una fuerza ineludible que va más allá de las vidas individuales. Es una ligazón inexplicable que sobrepasa las personas y lo ubica en una conexión temporal inédita. El amor permite una nueva visión del universo y es parte de un proceso de aprendizaje muy complejo. El amor cambia a las personas y las hace avanzar o detenerse. Es una fuerza que se opone al odio y a la violencia.

Alguien dirá que en esta novela hay magia y brujería, pero en verdad, en la lógica interna de la novela y el mundo que despliega, se hacen realidad creencias humanas milenarias, que revelan el poderío de la imaginación y la fantasía que nos caracteriza.

Una novela es una lucha entre valores auténticos contra los valores degradados. Aquí los valores auténticos, como dice Lukács, son el amor, el conocimiento, el funcionamiento de la realidad, el reconocimiento de sí mismo, dar la vida por el otro. Los valores inauténticos o degradados, que son los que pierden en esta novela, son la traición, el odio, la violencia, la muerte, lo indigno.

Esta es una novela cinematográfica, visual, de acción, donde lo esotérico y lo fantástico se unen, donde la violencia y el amor se separan, donde la libertad y la determinación luchan y confluyen en un marco superior. Una novela dinámica, de ideas, rápida en su lectura y lenta en su germinación y reflexión posterior.

Un último misterio ya no es aquel del funcionamiento de este mundo sino que acerca de quien escribió todo esto. La novela misma discute el tópico del autor. Un tema tan complicado quisiera, como muchos otros que no he tocado en esta ocasión, dejárselo al lector, quien, sin duda, se entusiasmará y verá muchas otras cosas, iniciando un diálogo permanente con esta novela.

El libro, novela de Patricia Gómez

Por Miguel de Loyola   (LINCECIADO EN LITERATURA) 

La escritora Patricia Gómez captura al lector narrando una entretenida historia de amor basada en la inmortalidad del alma y en los grandes ideales del espíritu. Hay mucho ingenio creativo en estas páginas para recrear los acontecimientos que envuelven y conectan la vida de los personajes con distintas épocas. Una mujer del siglo XIX, en quien reconocemos a la heroína del relato, tras el hallazgo y lectura de El libro, viajará a través del tiempo hasta encontrar el correlato de su propia historia de amor, vivida en un pasado remoto, en otras circunstancias, bajo otros nombres y personajes, por allá por el siglo XVI, donde todavía en algunos reinados de la Centro europa, predomina el imperio de la barbarie.

La novela toma la forma del viaje, de aquel clásico viaje mítico, donde el protagonista terminará depurando su vida y su espíritu. En tal sentido, recorre aquellos tópicos clásicos tan bien formulados por  el norteamericano Joseph Campbell en su estudio El poder del mito.  Las etapas que componen el viaje del héroe, en nuestro caso, el viaje de la heroína Helena del Canto, Campbell las define en doce pasos que me permito detallar a continuación, en virtud que en la novela de Patricia Gómez aparecen claramente determinados: El mundo ordinario; La llamada de la aventura; El encuentro con el mentor; La travesía del primer umbral; Las pruebas, los aliados, los enemigos; La aproximación a la caverna más profunda; La odisea (el calvario); La recompensa;  El camino de regreso; la resurrección; y finalmente,  El retorno con elixir. Podríamos ir al detalle, ubicando cada uno de estos pasos con los hechos concretos proyectados en la novela, pero sería preferible dejar la tarea de precisarlos al lector. Pero, por ejemplo, veamos algunos, los primeros, de donde surge el verdadero interés de la historia, nominado como el mundo ordinario. En El libro, Helena aparece inmersa en un mundo rutinario que no le agrada, añorando siempre un mundo mejor, soñando el encuentro del amado, a pesar de sentirse amada y deseada por los hombres, y concretamente por Ricardo, viejo amigo de su extinto padre. Desde allí, desde esa plataforma demarcada por una cotidianidad carente de expectación, se proyectará a una realidad superior, cuando sienta el llamado de la aventura. Es decir, cuando aparezca el segundo paso. Aquel viaje a Europa será determinante en su vida, tras conocer en Madrid a Hernán de la Fuente. Aquel encuentro con el mentor, y aquí ya estamos en el tercer paso nominado por Campbell, impulsará a la heroína hacia otros mundos posibles.

Se dice, que la estructura del mito del héroe supera la edad de las pirámides, y hasta la de las pinturas rupestres más antiguas halladas en las cavernas. Desde luego, esta estructura opera en nosotros de manera inconsciente, y dice relación con la teoría de los arquetipos planteadas por Carl G. Jung, y perviven en lo que el psicólogo suizo llamó el inconsciente colectivo. El aporte de Campbell consiste en haber recopilado estas ideas, articulado, dado nombre y organizado de manera sistemática para el análisis de los relatos demarcados por estas características milenarias, y donde  aparentemente se abordan cuestiones infantiles, pero de muy largo alcance psicológico y espiritual. ¿Quién soy? ¿de dónde vengo? ¿ a dónde iré al morir? ¿qué es el bien y qué es el mal?¿qué ocurrirá el día de mañana? ¿qué pasó con el ayer?.. Las novelas de Harry Potter responden también a estos arquetipos y de allí, acaso, su éxito más rotundo. Campbell dedujo que toda narración de historias se ajusta al viejo patrón del mito, y que todas las historias pueden entenderse en los términos que presenta el viaje del héroe, como bien podemos constatar en esta novela.

Ahora bien. La idea de una perfecta relación de pareja, del encuentro con el amor definitivo, del hallazgo de la persona ideal que complementa la personalidad del individuo, y que viene a ser el tema principal de El Libro, está planteada aquí como la resultante del paso reformador de vidas anteriores vividas por el mismo individuo, donde el sujeto (amante) ha venido paso a paso depurando sus sentimientos hasta alcanzar el grado de perfección ideal de los mismos. Desde luego, en este sentido, la novela apela  hacia esa exaltación de los grandes valores del espíritu que Platón y los filósofos idealistas llamaron mundo suprasensible, donde el amor, la justicia, el bien, son valores inamovibles, perpetuos. Valores que, sabemos, la modernidad ha ido relativizando hasta caer en aquel nihilismo prenunciado por Nietzsche a fines del siglo XIX, y que ha venido a ser la mayor enfermedad de nuestro tiempo. Sin embargo, siguen estando presentes en el inconsciente colectivo y renacen con toda su potencia positiva en este relato, llevando al lector a soñar y a desearlos para sí, como sustento y soporte existencial.

En la novela de Patricia Gómez, veremos la exaltación y recuperación de estos valores, otorgándole un sentido pleno, y concluyendo en la creencia definitiva de la inmortalidad del alma, en la reencarnación del espíritu, en la necesidad de vivir y revivir la vida hasta alcanzar la santidad, luego del triunfo del bien sobre el mal. Asunto que en la novela aparece muy bien detallado, proyectando un enfrentamiento concreto de ambas fuerzas irreconciliables. En consecuencia, estamos frente a una obra de profundas reflexiones esotéricas que no sólo llevan al lector a soñar un mundo mejor, sino también al deseo de alcanzarlo.

Miguel de Loyola – Santiago de Chile – Septiembre de 2011

 

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